Uno de los puntos más importantes para que tu mascota esté protegida contra diferentes riesgos es la implantación del microchip. La ley OBLIGA a tener a todos los perros con el microchip identificativo. Pese a que es complicado hacer cumplir esta norma (por la cual pueden multarnos) hay que pensar que en caso de extravío o robo facilitaremos de manera muy notable su recuperación.
Las vacunas son MUY IMPORTANTES para la salud de nuestra mascota. Si ellos pudieran elegir siempre nos pedirían que los vacunáramos puesto que su vida será mucho mejor sin dejar de lado que es otra de nuestras obligaciones como dueños de animales que somos.
Por mucho que pensemos que sabemos controlar mucho a nuestro perro SIEMPRE tenemos que pasearlo con la correa pertinente, nunca sabemos como puede reaccionar el animal ante una situación de estrés tal como el ruido de la ciudad, un coche que pase demasiado cerca, una persona que muestre una actitud que para él pueda ser de agresividad, etc…evitaremos muchos disgustos tanto para el animal como para nosotros.
Tener un SEGURO para el perro puede parecer un derroche de dinero o simplemente algo prescindible pero es un factor más de protección, sobretodo ante razas potencialmente peligrosas o animales con un comportamiento agresivo, independientemente de su grado.
Un seguro para un perro puede oscilar entre los 60 y los 130 € al año, dependiendo de la raza, peso, etc… Tener un incidente con un perro ( causar un accidente de tráfico, una mordedura a otro perro o persona, destrozo de material urbano, etc…) puede acarrear severas multas y penas de cárcel. Piénsalo.
Si el perro presenta una conducta agresiva o simplemente se muestra pasivo ante nuestras órdenes, no está de más realizar un curso de adiestramiento. Desde aquí podemos asegurar que el perro mostrará un cambio radical en su conducta, disfrutará mucho más de los paseos, juegos, etc…y nosotros estaremos más tranquilos ante cualquier situación ya que podremos controlar a nuestra mascota.
Al estar en espacios abiertos tales como descampados, zonas boscosas, en fin, lugares donde aprovechemos para soltar a nuestro perro para que pueda correr y desahogarse para “librarse” un poco de la presión que le pueda causar ir diariamente con la correa, NUNCA debemos perderlos de vista ni dejar que se alejen demasiado porque no sabemos si puede ir detrás de algo que el crea interesante y acabemos perdiendo a la mascota.





